Entrada 4

Hoy en día es imposible alejarse de las noticias falsas, estamos repletos de periodistas que no son periodistas, comunicadores mediocres, medios que sólo por generar visitas inventan noticias o personas importantes que simplemente por estar mal informados hablan de más de lo que deberían muy rápidamente. Pero realmente con el avance de la tecnología hoy en día ¿podremos acabar con esto? Actualmente todos podemos generar contenido, todos aparentemente tienen una voz y pueden ser escuchados. Estas noticias falsas son bastante preocupantes y muchas veces chistosas, ya que lamentablemente existimos en una sociedad mediocre que con leer algo en internet ya lo cree, que no es necesario analizar o buscar otras fuentes para observar la veracidad de lo que observan.

Demos un ejemplo clave: Si en una página web en internet encontramos que en África han muerto 1738 niños desde el 2010 por un zancudo de origen desconocido y aparentemente extraño multicolor que mide 7 cm posiblemente muchas personas lo creerían, quizá no jóvenes estudiados que se encuentran constantemente en redes sociales pero pongamos en perspectiva que hoy en día la mayoría de las personas estamos conectadas a internet. Si esa noticia la leyera una señora de 67 años o un niño que un esta en el colegio con apenas 9 años hay muchas posibilidades de crean absolutamente todo de esa noticia.


Para demostrar un poco mejor este punto de vista me he dispuesto a buscar varios ejemplos que se encuentran rodando en internet:



Los seres humanos contamos con una necesidad insaciable de creerle a alguien, pero nosotros, como jóvenes tenemos que encontrar la manera de mitigar esta falencia que cada vez empeorará más. Según un estudio realizado por la Facultad de Información y Estudios de Medios en la Universidad de Ontario del Oeste, existen 3 tipos de noticias falsas:

1. Engaños sensacionalistas

Las noticias fraudulentas no son algo nuevo para los medios. La escritura periodística fraudulenta se remonta a los inicios de la prensa amarilla y los tabloides, donde se presentaba un amplio espectro de historias no verificadas y titulares llamativos (ahora “clickbaits”), exageraciones, escándalos o sensacionalismo para aumentar los lectores.
Los tabloides enfatizan específicamente temas como las historias sangrientas de delincuencia, la astrología, chismes de celebridades y las noticias sobre la comida chatarra.
2. Bulos (hoaxes) a gran escala

Los bulos son otro tipo de engaño deliberado que han fomentado las redes sociales. Los intentos de engañar al público se disfrazan de noticias, y pueden ser recogidos y validados por error por los medios de comunicación tradicionales. Algunos son simples bromas, pero otros van más allá del simple juego y pueden causar daños reales a las víctimas de la desinformación. El caso de la falsa explosión en la planta de Químicos Columbia en Luisiana en 2014 es uno de los más estudiados.

3. Sátira

Hay que separar las noticias falsas de las humorísticas. Si los lectores son conscientes de la intención humorística, ya no estarían tan predispuestos a tomar la información en su valor literal. La tecnología puede identificar el humor y ayudar a mostrar de manera prominente las fuentes originarias (por ejemplo, The Onion) para alertar a los usuarios, especialmente en agregadores / plataformas de noticias donde aparecen descontextualizadas.

Ahora bien, ¿Volverás a creer en noticias falsas la próxima vez? o ¿Harás un mejor intento e investigaras un poco más?

Referencias:

Red Ética. Estudio identifica los tres grandes tipos de noticias falsas. Tomado de: http://www.fnpi.org/es/etica-segura/estudio-identifica-los-tres-grandes-tipos-de-noticias-falsas

Comentarios